El Club de Opinión Lucas Mallada organizó una conferencia de Francisco Gan Pampols, teniente general retirado y experto en geopolítica, el pasado 30 de septiembre en el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca, para analizar los grandes cambios que están transformando el equilibrio mundial.

La conferencia, abierta al público y titulada “Geopolítica e incertidumbre en la tercera década del siglo XXI”, ofreció durante más de una hora un amplio recorrido por los factores políticos, económicos, militares, energéticos, tecnológicos y demográficos que, a juicio del ponente, están configurando un escenario internacional cada vez más complejo.

Desde su visión global y amplia experiencia, Gan Pampols abordó con datos y cifras temas de relevancia internacional actual como las tensiones entre las principales potencias mundiales, la competencia por los recursos, la transición energética, los conflictos bélicos, la posición de Europa y los riesgos de la desinformación.

Francisco Gan Pampols 1

DESDE MISIONES INTERNACIONALES A LA GESTIÓN DE LA DANA

Francisco José Gan Pampols es teniente general retirado del Ejército de Tierra y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la UNED. A lo largo de más de cuatro décadas de carrera militar ocupó, entre otros cargos, la dirección de la Academia General Militar, la dirección del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y la jefatura del Cuartel General de Despliegue Rápido de la OTAN.

Participó además en misiones internacionales en Bosnia-Herzegovina, Kosovo y Afganistán. Su trayectoria incluye también una destacada faceta como alpinista y explorador: alcanzó el Everest y los polos Sur y Norte, y uno de los pocos españoles en completar los denominados “tres polos de la Tierra”.

Entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025 fue vicepresidente segundo y consejero para la Recuperación Económica y Social de la Generalitat Valenciana, encargado de coordinar la recuperación tras la dana de 2024. Además, es autor del libro «El arte de mandar bien».

DE LAS REGLAS COMPARTIDAS A “LA RAZÓN DE LA FUERZA”

Gan Pampols, politólogo y experto en estrategia, inteligencia y gestión de crisis, partió de una idea que atravesó toda su intervención: el mundo relativamente previsible construido tras la Segunda Guerra Mundial se está transformando.

El sistema internacional sustentado en Naciones Unidas, unas reglas comerciales compartidas y el equilibrio entre grandes bloques ha dado paso, en su análisis, a un escenario de mucha mayor incertidumbre, en el que las alianzas son menos estables y el poder vuelve a desempeñar un papel determinante.

Uno de los conceptos que utilizó para explicar ese cambio fue el paso de la fuerza de la razón a lo que denominó “la razón de la fuerza”. Frente a un sistema internacional en el que los conflictos debían resolverse mediante normas, acuerdos y organismos multilaterales, Gan Pampols considera que las relaciones internacionales están entrando en una etapa en la que quien dispone de mayor capacidad económica, tecnológica o militar tiene también mayores posibilidades de imponer sus condiciones (recordando los casos de Irán, Ormuz, Venezuela y Brasil).

Se refirió en este contexto a las políticas arancelarias, a la creciente utilización de instrumentos económicos como mecanismo de presión y a la pérdida de confianza en unas reglas comerciales que durante décadas se habían considerado relativamente estables.

Para explicar hasta qué punto la propia percepción del mundo condiciona las decisiones geopolíticas, Gan Pampols recurrió a una afirmación deliberadamente provocadora: “Todos los mapas mienten”. No se refería a una falsedad intencionada, sino al hecho de que cualquier representación cartográfica supone una elección y una determinada manera de interpretar el territorio.

Europa se acostumbró durante siglos a observar un mundo organizado en torno a sus propias referencias geográficas. China, explicó, lo contempla de otra manera. Desde su perspectiva, Europa aparece como una península situada en el extremo de la gran masa euroasiática, mientras adquieren mucha mayor importancia el continente asiático, el Pacífico y las rutas que conectan las zonas productoras de materias primas con los grandes centros de consumo.

Ese cambio de mirada permite entender, según expuso, por qué el centro de gravedad económico y demográfico se está desplazando progresivamente hacia Asia-Pacífico. India es ya el país más poblado del mundo, China continúa siendo una potencia económica y tecnológica decisiva y países como Indonesia, Pakistán o Nigeria tendrán un peso demográfico creciente durante las próximas décadas. Frente a ello, Europa afronta envejecimiento y pérdida relativa de población.

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UN MÁXIMO HISTÓRICO DE CONFLICTOS Y UNA COMPETICIÓN POR LOS RECURSOS

Gan Pampols situó esta transformación en un mundo con un número extraordinariamente elevado de conflictos. Durante su intervención habló de 61 conflictos interestatales, de ellos 12 graves. “Los cinco mayores causaron 280.000 muertos en 2025”, destacó. Pero los conflictos militares fueron solo una parte de su análisis. Para Gan Pampols existe además una “competición estratégica integral” en la que las grandes potencias compiten simultáneamente en economía, comercio, tecnología, influencia, seguridad y acceso a los recursos.

Y recordó que esa competición comienza por las necesidades más elementales. En primer lugar situó el agua y los alimentos, imprescindibles para la supervivencia. Después, las materias primas necesarias para el desarrollo y la capacidad de procesarlas y transformarlas industrialmente. A continuación aparecen el capital, la energía y la industria. Y, en la parte más avanzada de esa escala, la tecnología, la innovación, el talento y el liderazgo.

La presión sobre todos estos recursos crecerá además por factores que se retroalimentan. El cambio climático puede reducir tierras cultivables y disponibilidad de agua, provocar desplazamientos de población, aumentar la presión sobre las fronteras y generar nuevas necesidades de seguridad. A ello se suman el crecimiento demográfico de unas regiones y el envejecimiento de otras, la aceleración tecnológica y la transformación de las alianzas internacionales. “Nada es aislado”, insistió Gan Pampols.

ESTADOS UNIDOS: PRESENCIA GLOBAL, GASTO MILITAR E INDUSTRIA

Una parte importante de la conferencia estuvo dedicada a explicar las razones que permiten a Estados Unidos mantener todavía una posición predominante.

Entre ellas destacó su situación geográfica, su potencia económica y tecnológica, el dólar, su capacidad militar y el control de las grandes rutas internacionales. Recordó la importancia de los llamados choke points, los estrechos y canales por los que circula buena parte del comercio mundial y cuyo control adquiere una enorme relevancia estratégica. Gan Pampols destacó además que Estados Unidos dispone de una estructura de mandos militares con responsabilidades geográficas repartidas por prácticamente todo el planeta, junto a otros mandos funcionales especializados.

Relacionó esta capacidad con el enorme gasto estadounidense en defensa y con su potente industria militar. El conferenciante señaló que ese gasto no solo sirve para mantener las capacidades de defensa del país, sino también para alimentar una industria tecnológica y armamentística propia, cuyos desarrollos pueden posteriormente tener aplicaciones civiles. Estados Unidos representó casi el 40 % del gasto militar mundial en 2024 (un billón de dólares) y continuó siendo con diferencia el mayor inversor en 2025.

Gan Pampols vinculó esta capacidad a una política exterior guiada esencialmente por los intereses nacionales. Recuperó la conocida idea atribuida a Lord Palmerston de que los Estados no tienen amigos o enemigos permanentes, sino intereses permanentes, y aplicó esta lógica al lema America First.

En este punto fue especialmente crítico con determinadas actuaciones de la Administración Trump y comparó su utilización de los aranceles y de la presión económica con la histórica “política del garrote” asociada a Theodore Roosevelt. A su juicio, esa forma de entender las relaciones internacionales sitúa el interés nacional por delante de otras consideraciones, “independientemente de consideraciones de carácter ético o moral”.

Como imagen de esa capacidad militar recurrió a los portaaviones nucleares estadounidenses. Estados Unidos dispone de once portaaviones operativos y Gan Pampols utilizó como comparación que el grupo aéreo embarcado en uno de estos grandes buques puede alcanzar unas dimensiones equiparables a toda la aviación de combate de un país como España.

LA ESTRATEGIA CHINA: ASEGURAR SUMINISTROS Y GANAR TIEMPO

Frente a Estados Unidos, China fue presentada como la gran potencia emergente. Para Gan Pampols, Pekín es consciente de que todavía no le interesa un enfrentamiento directo con Washington y desarrolla por ello una estrategia distinta.

Uno de sus objetivos prioritarios consiste en garantizar las líneas que conectan las zonas de extracción de materias primas y producción energética con los centros de consumo chinos. Ahí situó proyectos como la Nueva Ruta de la Seda, las conexiones terrestres hacia Europa y África, los vínculos energéticos con Rusia a través de los gasoductos Power of Siberia, y la creciente presencia china en puertos y enclaves situados en rutas marítimas estratégicas.

Especial importancia concedió al estrecho de Malaca, por donde transita una parte considerable de los suministros que necesita China y que constituye uno de sus grandes puntos de vulnerabilidad.

Gan Pampols contrapuso esta estrategia con la estadounidense, que describió gráficamente como un “cerco” exterior destinado a mantener capacidad de control sobre el espacio marítimo que rodea China.

También llamó la atención sobre la política china de acumulación de reservas estratégicas y afirmó durante la conferencia que su “colchón” podía alcanzar el equivalente a un año de consumo.

La competición entre ambas potencias se extiende igualmente a la población, los mercados y las áreas de influencia. Gan Pampols llamó la atención sobre el hecho de que los países habitualmente agrupados bajo el concepto de Sur Global concentran una parte enorme de la población mundial y que el peso demográfico de Asia obliga a revisar una visión del planeta excesivamente centrada en Occidente.

ENERGÍA: UNA FUENTE DE PODER QUE CAMBIA DE MANOS

Otro de los grandes bloques de la conferencia estuvo dedicado a la energía, que el teniente general definió esencialmente como una fuente de poder. “La transición desde los combustibles fósiles hacia fuentes renovables provocará _según explicó_ cambios profundos en la geopolítica mundial”. Los países capaces de producir energía abundante y barata dispondrán de una importante ventaja competitiva para atraer inversión e industria.

Sin embargo, se mostró crítico con lo que considera unos calendarios de transición energética poco realistas. No cuestionó el desarrollo de las energías renovables, sino la posibilidad de sustituir aceleradamente las fuentes actuales sin disponer al mismo tiempo de suficientes redes, respaldo y capacidad de almacenamiento.

Gan Pampols añadió otro elemento: la transición energética no elimina la dependencia de los recursos naturales, sino que cambia los recursos por los que se compite. El cobre, el litio, las tierras raras, los materiales utilizados en baterías, los componentes de los aerogeneradores o las placas solares pasan a adquirir una importancia estratégica creciente.

De nuevo China ocupa aquí una posición destacada, debido a su peso en la extracción o, especialmente, en el procesamiento de numerosos minerales críticos.

La transición energética supondrá por tanto, según Gan Pampols, un cambio de las fuentes de poder, pero no el final de la geopolítica de los recursos.

EL PAPEL DE LA ENERGÍA NUCLEAR

En este contexto defendió la importancia de la energía nuclear como instrumento para reducir a corto y medio plazo la dependencia del carbón, el petróleo y el gas. Contrapuso la política española de cierre progresivo de centrales con las estrategias de otros países y citó los proyectos de China, Estados Unidos, Reino Unido, Corea del Sur y Japón.

Gan Pampols planteó así una transición sustentada en la combinación de renovables, capacidad de almacenamiento y nuclear, y volvió a insistir en una de las ideas centrales de su intervención: quien controla la energía dispone de poder económico y político.

LA DEUDA ESTADOUNIDENSE Y EL PODER DEL DÓLAR

Otra de las dimensiones del poder analizadas fue la financiera. Gan Pampols explicó que Estados Unidos puede mantener un nivel extraordinariamente elevado de endeudamiento gracias, entre otros factores, al papel internacional del dólar y a la demanda mundial de deuda estadounidense.

Durante la conferencia situó la deuda norteamericana por encima de los 40 billones de dólares y destacó entre sus principales tenedores extranjeros a Japón, Reino Unido y China. Para Gan Pampols, la progresiva utilización de otras monedas en determinados intercambios internacionales y cualquier reducción de la demanda estructural de dólares constituyen variables que pueden modificar en el futuro este equilibrio.

INFORMACIÓN, REDES SOCIALES Y “MANIPULACIÓN COGNITIVA”

La geopolítica no se libra únicamente en los territorios, los mercados o las rutas comerciales. También se disputa en el espacio de la información.

Gan Pampols mostró especial preocupación por la dificultad que tiene el ciudadano para transformar el enorme volumen de información disponible en conocimiento y criterio propio. En este punto citó durante su conferencia un porcentaje próximo al 70 % de población que tendría en las redes sociales su única fuente de información y advirtió de los riesgos que, a su juicio, genera un ecosistema en el que los usuarios tienden a seleccionar aquello que confirma previamente sus ideas, es decir, “manipulación cognitiva”.

Para explicarlo recurrió a la imagen de un cilindro. Iluminado desde un ángulo proyecta una sombra en forma de círculo y desde otro, un rectángulo. Ambas imágenes muestran una parte de la realidad, pero ninguna permite comprender completamente el objeto si el observador no toma distancia y cambia de perspectiva.

Ese es, en su opinión, uno de los problemas de la información contemporánea: confundir una perspectiva parcial con la realidad completa. “El criterio es personal”, recordó, antes de añadir metafóricamente un quinto jinete a los cuatro del Apocalipsis: la desinformación.

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EUROPA ANTE UNA ENCRUCIJADA

La situación de Europa ocupó también un lugar destacado. Este experto en geopolítica considera que la Unión Europea tiene capacidad económica, población, tecnología y recursos financieros, pero carece todavía de la suficiente integración política y estratégica para actuar como una verdadera potencia.

Recordó su dependencia de Estados Unidos en determinadas capacidades militares, su fragmentación industrial y la existencia de numerosos sistemas de armamento diferentes entre los Estados miembros.

En su opinión, Europa necesita mayor capacidad de decisión conjunta, una estrategia exterior más coherente y combinar lo que en relaciones internacionales se denomina soft power con capacidad efectiva de actuación. De lo contrario, advirtió, corre el riesgo de perder relevancia en un mundo en el que las principales decisiones se articulan cada vez más alrededor de Estados Unidos y China, y en el que emergen otros actores como India, Rusia y diferentes potencias regionales.

Entre las amenazas más próximas para España situó además la inestabilidad del Sahel, donde confluyen estados frágiles, crecimiento demográfico, cambio climático, pobreza, movimientos migratorios, terrorismo y competencia internacional.

TRES ESCENARIOS FUTUROS POSIBLES

Gan Pampols planteó tres escenarios posibles para el futuro. El primero, y el más probable si nada lo altera, es el “bipolar imperfecto”: Estados Unidos sigue siendo la potencia dominante y China la emergente, y ambas mantienen el statu quo sin enfrentarse directamente, porque Pekín no retará a Washington hasta que tenga conciencia de paridad o superioridad (la llamada «trampa de Tucídides»). En él se multiplican las guerras «por elección», aumentan el gasto en defensa y la brecha tecnológica, se debilitan las alianzas tradicionales y los vacíos que dejan las grandes potencias alimentan conflictos periféricos, como los del Sahel o entre India y Pakistán.

El segundo, el “multipolar”, surge cuando otros actores como Rusia, India o potencias medias (Indonesia, Corea, Japón) empiezan a disputar la hegemonía. Las alianzas pasan a ser de geometría variable, con zonas de interés exclusivo y zonas en disputa (Taiwán, mar de China Meridional), y los conflictos regionales se mantienen contenidos mientras esas potencias medias no entren en una guerra abierta.

El tercero y peor es el “conflictivo”, en el que la potencia dominante y la emergente chocan directamente: el comercio es lo primero que se resiente, aumentan la volatilidad, la contracción económica y la desigualdad, y se dispara la carrera armamentística y el riesgo de proliferación nuclear.

“EL ESTADO EMPIEZA AQUÍ, EN CADA UNO DE USTEDES”

Tras recorrer escenarios de conflicto, transformaciones económicas, riesgos tecnológicos, cambios demográficos y disputas por la energía y los recursos, Gan Pampols llevó finalmente la reflexión desde la geopolítica hasta el ciudadano.

Habló de desigualdad, pérdida de cohesión social, debilitamiento de algunos modelos de bienestar, crimen organizado, extremismos, carrera armamentística, automatización, inteligencia artificial y cambio climático. “El Estado empieza aquí, en cada uno de ustedes”, afirmó.

Para Gan Pampols, el Estado depende también de lo que sus ciudadanos sean capaces de pedir, reclamar y exigir y, sobre todo, de su capacidad para desarrollar criterio propio. El ponente defendió la necesidad de una ciudadanía informada y consciente de los desafíos internacionales.

Una conclusión especialmente vinculada al propósito de los encuentros organizados por el Club de Opinión Lucas Mallada: ofrecer espacios abiertos en los que escuchar, contrastar argumentos y disponer de más elementos para interpretar una realidad internacional que difícilmente puede entenderse desde una única perspectiva.

Como reflexión final, el conferenciante cerró su intervención con la célebre oración de la serenidad: “Señor, dame serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder diferenciarlas”.

Durante la ronda de preguntas, el público le interrogó acerca de temas diversos como el euro digital, la situación de Marruecos, Taiwán, Canadá y Europa, el Brexit, la guerra de Ucrania, el uso de la inteligencia artificial y la concentración de centros de datos en Aragón.

Al finalizar el encuentro, el Club de Opinión Lucas Mallada entregó un obsequio al ponente como agradecimiento por su presencia en Huesca y su esclarecedora exposición.

 

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